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Arquitectura y UrbanismoDurante la segunda edición de Propiedades Talks, Michel Rojkind -uno de los más influyentes arquitectos de la escena contemporánea en México- expuso en esta entrevista ideas sobre su trabajo y su postura sobre la utilización de espacios públicos como el del Corredor Cultural Chapultepec.
¿Cómo concibes una idea de diseño y cuál es tu parte del proceso favorita?
La parte del proceso de oficina que siempre busca añadir valor: cómo generas un programa con valor añadido y cómo puedes reprogramar el programa del cliente para poder tener un mayor alcance con temas sociales y urbanos más importantes, y de esa forma enriquecer los proyectos. El proceso de diseño empieza básicamente con una estrategia para diseñar y después un proyecto. Creas una estrategia antes que diseñar cualquier línea de arquitectura.
¿Qué es lo principal en la arquitectura para ti?
La gente. Trabajas para enriquecer de cierta forma la vida cotidiana, con diferentes programas arquitectónicos establecidos, pero trabajas para la gente.
¿Cómo integras lo estático de la arquitectura a lo que está en movimiento, lo urbano?
Intentas que eche raíces, que no sea una pieza estática, que tenga un tipo de conexión de alguna forma. La tendencia del urbanismo es que cada edificio en particular aportarte algo a la ciudad para hacerla mejor. Sobre todo en países como los nuestros que de repente los gobiernos no hacen mucho, entonces tenemos que tratar de hacer donde el gobierno ya no llega, donde no tiene interés. Puedes poner un pequeño ejemplo y luego ya el gobierno lo toma. Creo que entre mayor la capacidad de echar raíz en los proyectos, mucho mejor.
¿Cuáles son las dimensiones sociales que tomas en cuenta para el diseño?
Todo. Un proyecto pagado por uno sirve a muchos, no sólo a uno. ¿Cómo hacerle entender a la persona que está pagando el proyecto que hay más gente que vive y ocupa el proyecto, que le van a comprar? Depende el cliente, ¿no?
Es más difícil en términos de inversión privada. Me gusta tratar de tener más arraigo a la gente que pasa por ahí. ¿Cómo se abre un espacio público?, ¿cómo te integras a la estructura?, ¿cómo te conectas a cualquier cosa que beneficie al proyecto y que beneficia también a la comunidad?
¿Tienes alguna filiación con corrientes arquitectónicas o artísticas? ¿Cuáles son tus influencias?
La vida misma. Hay gente que diseña que está totalmente aislada de la cultura general. Tienes que estar al tanto de la cultura en general. Si no tienes un conocimiento un poco más amplio, te estás perdiendo de muchas cosas, como integrar tecnologías nuevas que conecten otra vez con la gente.
¿Cuáles son tus proyectos actuales?
Estamos en construcción de la casa para la Filarmónica de Boca del Río, una sala de conciertos de 850 personas junto al mar. Además, en un proyecto de usos mixtos en Costa Rica, un corporativo en Morelia, en fin, varias cosas. Somos una oficina que no busca una especialización, sino cualquier proyecto que sea interesante, que implique esa parte en la que te conectas con la gente.
Si quisieras enfocarte en la construcción de vivienda, ¿qué tomarías en cuenta?
Depende a qué sector vaya dirigido, desde la ubicación, hablando de interés social, interés bajo, para que no sea un tema de la periferia, para que no sea un tema de créditos que no pueda pagar la gente. Yo creo que cualquier persona busca una vivienda busca tener un espacio digno, bien integrado a la naturaleza, ventilaciones naturales, que trate de depender menos de tecnologías y más de un buen diseño. Creo que lo interesante de una vivienda es que cumpla su función que es arropar a una familia, o a un individuo, y que puedas crecer ahí un lapso determinado de tu vida.
¿Cuál dirías que es un problema que enfrenta la arquitectura en México actualmente?
El principal problema en nuestro país es la mala planeación, la falta de concursos públicos, la falta de transparencia en esta toma de decisiones, como lo que está pasando con el Corredor Cultural Chapultepec. “Hagamos una consulta…” ¿Quién hizo la consulta?, si todos estamos en contra de que se haga un proyecto elevado arriba de una calle peatonal. Hay que arreglar la calle, no ponerle más cosas encima. Creo que hay mucho por trabajar y colaborar, desde políticas públicas, con economistas, sociólogos, arquitectos. No es un tema que radique simplemente en un arquitecto que haga un diseño, como a veces se piensa: “vamos a hacer un proyecto que jale increíble”. Depende de muchos otros factores.
¿Qué piensas del uso de espacios públicos como ocurrirá con el Corredor Cultural Chapultepec?
El principal problema es que un gobierno tome una decisión sin haber consultado antes, que lo quieran hacer ver como una consulta pública y que todo el mundo opine. ¡Ya está tomada la decisión! Empieza con una mentira y luego te la presentan como: ¿qué prefieres: el segundo piso o no? Para que se reactive realmente la Avenida Chapultepec debe ser al nivel de la calle. Pretender que un peatón suba a un segundo piso, no... Si subes al High Line es porque había una estructura que ya funcionaba, y cuando la gente quiere decir que esto es como una especie de High Line… Aquí no hay una infraestructura abandonada: aquí hay una calle descuidada que se tiene que arreglar. Es carísimo meter una infraestructura encima de esa calle que va a ser como un bajopuente, que va a oscurecer, que no va a conectar las colonias de lado a lado como se tendrían que conectar. Creo que si arreglaran la calle, si reactivan los edificios existentes, cambian los usos de suelo, tienes una mejor calle, como lo que pasó en Reforma. Pretender poner un segundo piso o lo que sea encima me parece una muy mala idea, pésima idea. Aunque fuera un parque, y peor aún que sea un centro comercial de 25 mil metros cuadrados ¿no? Tu gobierno está regalando un predio fantasma volador arriba de Chapultepec. ¿Cómo registras ese predio que no existe?
Como si hicieran falta centros comerciales…
Totalmente. El pretexto es que va a ser cultural. No va a ser cultural, mejor métele cultura a los edificios de Avenida Chapultepec, regenera la calle, mete más árboles, cambia las avenidas, sentidos y vueltas prohibidas para que fluya el tráfico. Yo paso todos los días por ahí en Ecobici. Llevo cinco años sin coche y al pasar parece un “sálvese quien pueda”, ¿no? Hay que arreglar la calle.
Tengo entendido que te gusta habitar la ciudad desde otra perspectiva. Caminar, andar en bici… ¿En qué tipo de ciudades te gusta vivir?
Todas. Yo creo que cada ciudad tiene su chiste. México me encanta a pesar del pésimo gobierno que tenemos ahora, creo que es una ciudad muy vibrante en términos culturales, en todos los aspectos, no nada más gastronomía, cine, arquitectura… Lo ves en todos lados, se viene una generación empujando fuerte. Todas las ciudades cosmopolitas con conflictos me gustan. Las ciudades muy perfectas me gustan, pero no hay conflicto, no hay áreas de oportunidad.
¿Te gusta la tensión, el caos…?
Me gusta tener cosas qué pensar, qué resolver y qué mejorar. México, en ese aspecto, es un lugar increíble.
Entrevista: Sergio Heisinger, 23 de septiembre 2015
Foto: Faridh Mendoza
Sep 28, 2015 12:00:00 AM
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