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Arquitectura y UrbanismoSurgida de una época revolucionaria, en plena transición del siglo XIX al siglo XX, la colonia Roma fue el producto de la ideología porfirista que buscaba dar bríos europeos –sobre todo afrancesados– a la Ciudad de México. Esa influencia ideológica se puede apreciar ahora al recorrer su principal avenida, Álvaro Obregón, con su amplio camellón arbolado e iluminado con faros, tipo boulevard, o las calles de Orizaba y Veracruz. Un paseo por esta importante colonia de la Ciudad de México deja ver casas y edificios estilos Art nouveau y ecléctico, mezcla de gótico, renacentista, morisco, neoclásico, entre otros. También guarda una notoria historia cultural, como se puede constatar por algunos personajes que la habitaron, como el poeta Ramón López Velarde, cuya casa fue convertida en museo, y el General Álvaro Obregón, quien dio nombre actual a la avenida. En esta colonia también ocurre la trama de la novela Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco, así como la película Los Olvidados, de Luis Buñuel.1
Por otra parte, la colonia Roma tiene actualmente unos 1,500 edificios catalogados como monumentos artísticos. Algunos de los más conocidos son el Balmori, al Ajusco, el Instituto Renacimiento, la Casa de la Brujas, la Casa Universitaria del Libro de la UNAM y la Parroquia de la Sagrada Familia. El atractivo de la colonia se manifiesta al caminar por sus avenidas y plazas, como la Río de Janeiro –la primera de la colonia– en cuyo centro se sitúa una réplica del David de Miguel Ángel; o por la de Las Cibeles –réplica en bronce de la original madrileña– en la antigua glorieta de Miravalle. Los vecinos saben que para un visitante un día no es suficiente para conocer la colonia, aunque sí para visitar algunos de sus cafés, restaurantes, bares, galerías o librerías, anticuarios, entre otros sitios de interés.
La colonia Roma se fundó sobre el Potrero de la Romita, predio de la familia Lascurain, de donde proviene el presidente de México conocido por haber ocupado su cargo por solo 45 minutos. De hecho, este presidente, Pedro Lascurain Paredes, vendió en 1902 el predio al empresario inglés Edward Walter Orrin quien, entre otros negocios, tenía un exitoso circo-teatro. Desde 1881, el Circo Orrín recorrió varios estados y ciudades de la república y llegó a realizar más de 14 300 mil funciones en las que participaban lo mismo hombres que fieras, acróbatas y payasos; así, los nombres de calles de la colonia Roma se deben a las ciudades y estados en los que ofreció el espectáculo circense.2
El mismo año, el ingeniero estadounidense Lewis Lamm adquirió el lote ubicado en Orizaba y Jalisco –nombre original de la avenida Álvaro Obregón–. Él y su padre, Cassius Clay Lamm, formaron en aquella época parte del Consejo de Administración de la Compañía de Terrenos de la Calzada de Chapultepec, SA, la empresa que estuvo a cargo del fraccionamiento de la colonia Roma.3 Orrin, una vez autorizado por el ayuntamiento para fraccionar el antiguo pueblo de la Romita, solicitó a los ingenieros Lamm que inicien el trazo de las calles.
Poco más tarde, Porfirio Díaz, hijo; Walter Orrin; Pedro Lascurain; y Casiuss, Oscar y Lewis Lamm conformaron la inmobiliaria Compañía de la Colonia Roma, SA. Fue justo este último el arquitecto que diseñó uno de los íconos inmobiliarios de la colonia, la actual Casa Lamm, ubicada en Álvaro Obregón, núm. 99.
El arquitecto la construyó originalmente para vivir con su familia, sin avisarle, y según se cuenta, durante un paseo dominical familiar, una vez lista la casa, fue a mostrársela a su esposa, doña Elena Martínez de Lamm, quien, para sorpresa del arquitecto, desdeñó el inmueble. Por este motivo, la casa nunca fue habitada por la familia Lamm, pues el arquitecto, para complacer a su esposa, tuvo que construir otra, en Tabasco 152, aunque esta ya fue demolida.4
La casa de Obregón 99 fue entonces rentada a los sacerdotes maristas, quienes fundaron el Colegio Francés Jalisco. Durante este periodo, se deterioró por el uso y la falta de mantenimiento apropiado. Al fallecer su esposo, doña Elena Martínez entró en juicio con los maristas y terminó por vender la casa en 100 mil pesos, en 1939, a la familia García Collantes, que la habitó hasta 1990. En 1993 comenzó el trabajo de restauración, a cargo del arquitecto José Luis Espinoza, después de ser adquirida por un grupo de promotoras culturales, Germaine Gómez Haro, Elin Luque y Elena Lamm.
De acuerdo con Edgar Tavares López, la casa está construida con estilo ecléctico, como puede apreciarse en la ventana veneciana; la fachada principal, los mascarones, las conchas y leones, estilo francés; elementos neoclásicos como el friso, las pilastras y columnas; así como la herrería de los balcones, que imita un estilo aristocrático europeo.
La Casa Lamm, que ofrece actualmente licenciaturas, maestrías y doctorados en historia del arte, tiene un promedio de 700 alumnos por semestre. También ha sido sede de más de 300 exposiciones y más de 200 catálogos impresos;6 ofrece cursos libres, diplomados y talleres; se imparten disciplinas como literatura, historia de México, arqueología, pintura, escultura, filosofía, música y cine. También cuenta con una biblioteca con 11,859 ejemplares y 681 videos y un archivo fotográfico formado por Manuel Álvarez Bravo.7 Adentro de este centro cultural también se aloja el restaurante Nueve Nueve, de gastronomía mexicana, y la librería Pegaso.
Fuentes:
1. http://algarabia.com/desde-la-redacción/la-colonia-roma/
2. http://www.cronica.com.mx/notas/2013/732681.html
3. Juan Felipe Leal, Anales del cine mexicano: Tercera parte, El circo y el cinematógrafo, México, Voyeur, 2009.
4. Edgar Tavares López, Colonia Roma, México, Clío, 1996
5. Arturo Schroeder Cordero, Una mirada cercana, Casa Universitaria del Libro, México, 2002.
6. “Historia de la Casa Lamm”, Milenio Digital, 12 de noviembre de 2013.
7. Aristegui Noticias, “Casa Lamm festeja 20 años con Mega exposición”, 11 de marzo de 2011.
8. www.casalamm.com.mx
Foto: Omar_Bárcena
Mar 18, 2026 12:50:42 PM
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