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Información InmobiliariaOficialmente podemos decirle adiós al Distrito Federal. No ocurrió una catástrofe ni desaparecerá por cuestiones inevitables, la Cámara de Diputados finalmente aprobó la propuesta de convertir a la tierra del chilango en la “renovada” Ciudad de México.
Sí, muchos llamábamos de vez en cuando a este lugar así, pero desde ahora, llamarlo DF será incorrecto y deberá desaparecer paulatinamente. Llegará el día en que las personas olviden este tema o quede solo como un remedo histórico. Aquello que los libros de educación nos enseñaron tendrá que modificarse.
¿Qué sucedió?
El 9 de diciembre de 2015, la propuesta de la reforma política del Distrito Federal que había sido presentada desde 2000 fue finalmente aceptada, lo que repercutirá sobre todo en la forma política en la que se desenvolverá el gobierno a partir de esta fecha.La idea principal de dicha reforma se basa en brindar autonomía a la capital del resto de los estados, lo que conlleva de algún modo, la capacidad de ejercer más poder y autoridad al jefe de gobierno de la ciudad.
¿Es un capricho cambiar el nombre del Distrito Federal?
Algunas cosas serán perceptibles –aunque no de forma inmediata–. A continuación te diré qué cambiará a partir de ahora, hasta que, lentamente, nos acostumbremos a llamar al DF por su nuevo nombre: Ciudad de México.Gentilicio
Ya hemos comentado que al habitante de esta ciudad no se le puede nombrar de un solo modo: chilango, capitalino, defeño. De entrada es probable que finalmente tengamos un gentilicio establecido y, por supuesto, defeño no lo será.Cambios
- Para 2017 se deberá presentar la primera Constitución de la Ciudad de México. Hasta el momento las 31 entidades cuentan con una, esto facultará al gobierno en turno a tener una mayor autonomía.
- Las delegaciones y jefes delegacionales desaparecerán, serán sustituidos por demarcaciones locales, alcaldes y un concejo que serán electos cada tres años.
- El jefe de gobierno elegirá a las figuras del procurador de justicia y al jefe de la policía por lo que esta facultad se retira de las capacidades del presidente de la república.
- La Ciudad de México será auxiliada por el Gobierno Federal al pago de los servicios de salud y educación, por lo que mantendrá esta responsabilidad.
- Se contará con un presupuesto propio, aunque de igual forma, deberá vigilar los gastos ejercidos en sus demarcaciones.
- El Senado de la República pierde la capacidad de remover la figura del jefe de gobierno.
- Se conformará el Sistema Nacional de Información Estadística e Informática, con cuyos datos se favorecerá la toma de decisiones en cuestiones políticas.
- La Asamblea Legislativa desaparecerá, será sustituida por un Congreso Local. Este será elegido en 2016, pues se encargará de la redacción de la nueva constitución. Se conformará por 100 integrantes, 60 diputados electos y 40 integrantes electos por otros agentes aún no especificados.
¿Cómo afecta a tu propiedad?
Al desaparecer las delegaciones, la dirección de cada inmueble dentro del territorio de la ciudad sufrirá una modificación: tu propiedad cambiará su registro en el Distrito Federal y en la delegación a la cual pertenece. Esto quiere decir que tu dirección cambiará, en primer, por Ciudad de México y, en segundo, por la alcaldía cuyo nombre se definirá en 2017 cuando la constitución sea presentada y debidamente aceptada por el concejo. Otro posible cambio implica el surgimiento de nuevos impuestos y cambios que definitivamente ocurrirán en tu boleta predial. Al convertirse la ciudad en un ente autónomo es muy probable que se reajusten los impuestos y la percepción del ordenamiento de las propiedades en la ciudad reflejados en el registro catastral. En cuanto al abastecimiento de agua, el Servicio de Agua de la Ciudad de México (SACMEX), debe redefinir su contrato con la nueva Ciudad de México, lo que podría significar un cambio en los precios al pago de este servicio en particular.¿Qué podemos esperar?
Aunque en apariencia los cambios han sido entendidos de forma superflua como un cambio de nombre, en lo político el cambio de nombre a Ciudad de México implica el otorgamiento de más poder a la figura del jefe de gobierno.Con esto la Ciudad de México será comprendida como una entidad autónoma que, aunque no pierde relevancia política, debe ser entendida como un ente que resta poder a la figura presidencial en la toma de decisiones locales.
De igual forma, la autonomía del presupuesto hasta el momento es relativa debido a que aún se debe asimilar el gasto que implica el abastecimiento de servicios de salud y educación a nivel nacional.
Texto: Diego Pérez
Dec 17, 2015 12:00:00 AM
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