Tener a la mano una mochila de emergencia y practicar simulacros te permite prepararte ante un sismo. Sin embargo, después de este fenómeno natural, también es útil seguir algunos protocolos de seguridad en tu hogar. Con ellos, tú y tus seres queridos estarán tranquilos y evitarán accidentes.
Para determinarlo, es importante saber si la propiedad está hecha de mampostería o concreto reforzado.
Cuando es mampostería, las grietas o fisuras se consideran de gravedad si el espesor es mayor a los cinco milímetros. En este caso no se debe ingresar a la vivienda.
De acuerdo con el experto, estos grosores indican que el material está triturado o degradado. Lo más probable es que el inmueble no se pueda recuperar y deba demolerse.
En concreto reforzado se considera que el daño es relativamente fuerte si la fisura es superior a los 0.5 milímetros. Si es mayor a un milímetro, es de gravedad.
Al respecto, Arroyo indica que si notas una mancha de humedad en la pared, es probable que haya una ruptura en la conexión hidráulica. En este caso, procura que un especialista la repare cuanto antes.
“A la larga, si eso no se atiende, se disminuye la resistencia de los materiales. Por ejemplo, las mamposterías húmedas tienden a degradarse y a formar reacciones químicas inapropiadas”, comenta.
En el caso del gas revisa que no haya fugas u olores extraños. Si el lugar es pequeño o cerrado y percibes un olor, no prendas la luz porque se puede provocar un chispazo y dar pie a una explosión.
De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) tampoco enciendas cerillos, velas, aparatos de flama abierta o eléctricos. Es mejor reportar las fugas lo antes posible.
Respecto a las instalaciones eléctricas, Arroyo indica que estas no se dañan fácilmente. Sin embargo lo mejor es verificar que no hayan cortos o chispazos.
Leonardo González agrega que para que tu hogar no se vea tan afectado por un sismo y tenga un funcionamiento correcto, lo ideal es dar mantenimiento constante a las instalaciones. Para esto, asigna de 3 a 5 por ciento de tu presupuesto mensual.
Respecto a las comunicaciones, usa el teléfono y la radio con mesura. El primero únicamente en llamadas de emergencia y el segundo para enterarte de los daños y recibir información.
Por esta razón, deben estar sostenidos con cables de acero y clavos en varios puntos.
Respecto a la evacuación, el experto señala que en edificios de seis o siete pisos hay buen tiempo para salir. Sin embargo, cuando son de más niveles, la recomendación es quedarse e identificar la zona de mayor seguridad. Por lo regular es donde están los muros de concreto; cerca de escaleras o elevadores.
Otra opción es estar cerca o dentro del baño. También, colocarse a un costado de muebles rígidos o voluminosos.
Aunque sepas estas recomendaciones, ten en cuenta que debes proteger tu vivienda. Esto lo puedes hacer a través de un seguro. Usualmente cubre incendios, eventos hidrometeorológicos y sismos.
Texto: Ana María Mendoza