En el segundo semestre de 2017, los mexicanos recuperaron el interés por comprar casa, señalan expertos consultados por Propiedades.com.
De acuerdo con el Índice de confianza del consumidor elaborado por el Inegi, en enero de 2017 la confianza de las personas para comprar, construir o remodelar casa tuvo una caída 16.3 por ciento con respecto al mismo mes del año 2016. Ese mismo mes, el índice general se situaba en -25.6 por ciento.
Esta caída se explica por la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y la inestabilidad en el tipo de cambio.
Sin embargo, a partir de junio el índice comenzó a recuperarse. Su pico más alto llegó en septiembre, cuando se situó en 28.1 por ciento y cerró el año en 13.5 por ciento.
El índice general también comienza a moverse hacia números positivos, pero se mantiene por debajo del subíndice de vivienda, en diciembre de 2017 alcanza 3.4 por ciento.
“Este dato muestra el optimismo de los usuarios hacia el sector inmobiliario; lo cual hace evidente que, ante la incidente volatilidad, los bienes raíces se apuntalan como un activo preferente”, explicó Leonardo González, analista de Real Estate de Propiedades.com.
¿Qué le espera al 2018?
Los factores más importantes que van a incidir en la decisión de compra de inmuebles son las elecciones federales en julio, la volatilidad en el tipo de cambio y las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLCAN).
“Yo creo que este año se va a reducir marginalmente porque algunas personas van a pensar que la inestabilidad política puede ser un factor económico importante para ellos”, indicó Fernando Soto-Hay, director de Tu Hipoteca Fácil.
“Yo no creo que sea así, pero muchas personas van a postergar decisión de inversión hasta después de las elecciones del primero de julio”, señaló el directivo.
“Dependiendo del resultado de la elección y las posiciones que tomen inmediatamente después de las elecciones, van a determinar la confianza de las personas en términos de invertir en su patrimonio y seguir comprando casas”, indicó.
A pesar de la incertidumbre que estamos viviendo y los temas preocupantes como el TLCAN, las personas siguen comprando casas porque siguen necesitando un lugar en el cual vivir, destacó Soto-Hay.
Los inmuebles se vuelven refugio para crear un patrimonio ante la inestabilidad económica global y nacional y el entorno incierto en el panorama político.
“Si la volatilidad del tipo de cambio y el entorno global se deterioran aún más dado los eventos como renegociación del TLCAN y las elecciones federales en México, podríamos esperar incluso un mejor posicionamiento de los bienes raíces en los planes a futuro de los consumidores residenciales, si este va acompañado de una mayor orientación al ahorro de los hogares”, concluyó Leonardo González.
Texto: Alicia Gutiérrez