Tomarse un respiro es fundamental en la vida del ser humano. Si quieres escapar de la rutina y ver nuevos panoramas, entonces sigue leyendo. En Propiedades.com te decimos cinco estados ideales para comprar una casa de descanso.
Otra característica es que sus principales metrópolis tienen marca ciudad, lo cual las hace más atractivas para invertir en bienes raíces, indica Leonardo González, analista Real Estate de nuestro portal inmobiliario.
Vivir aquí tiene un costo medio de 1.6 millones de pesos si se adquiere casa. El alquiler se acerca a los 9,121 pesos al mes, indica nuestra sección Valores.
Los residentes de Nayarit destacan la belleza de las playas y costas. También, el clima, vida cultural y académica de la entidad. El costo de las propiedades se aproxima a los 2.01 millones de pesos si se compra casa. En renta, el precio medio es de 9,837 pesos al mes. En Campeche, los residentes resaltan la actividad económica y de negocio de la región. Aquí, una casa en venta tiene un costo cercano a los 2.2 millones de pesos. Si se renta, el precio medio es de 15,740 pesos al mes.
Los habitantes de Baja California Sur destacan la belleza de las playas y costas. También, las fiestas, ferias y tradiciones de la región. Vivir en esta entidad tiene un costo medio de 2.4 millones de pesos si se adquiere una casa. Respecto al alquiler, el precio medio es de 18,909 pesos mensuales.
Los residentes de Quintana Roo consideran que lo mejor del estado son las playas. También, la historia, atractivos arqueológicos y actividad económica. Una casa en venta en esta entidad cuesta cerca de 3.6 millones de pesos. En renta, el precio medio es de 14,756 pesos al mes.
Los mejores estados para descansar
| Estado | Casa en venta | Casa en renta* |
| Quintana Roo | $3.6 millones de pesos | $14,756 |
| Nayarit | $2.01 millones de pesos | $9,837 |
| Baja California Sur | $2.4 millones de pesos | $18,909 |
| Chiapas | $1.6 millones de pesos | $9,121 |
| Campeche | $2.2 millones de pesos | $15,740 |
*Pesos al mes
Fuente: Propiedades.com y Consulta Mitofsky
Texto: Ana María Mendoza