En Propiedades.com realizamos un conteo de las 10 colonias más caras para rentar en la CDMX durante el 2020. Aquí te decimos cuáles son y cuánto cuesta vivir en ellas.
De acuerdo con un análisis de nuestra base de datos, encontramos que las alcaldías con las colonias más caras para rentar en 2020 fueron Miguel Hidalgo, Cuajimalpa de Morelos, Cuauhtémoc y Benito Juárez.
Leonardo González, analista Real Estate de nuestro portal, explica que los precios elevados de estas rentas, muestran signos de confianza y solidez comercial. Esto genera un efecto cascada que atrae a nuevos residentes, quienes optan por asignar más recursos a su vivienda.
“Estas plazas están mejor segmentadas, ofrecen nuevas opciones residenciales, aplican nuevas técnicas de prospección y aportan mayor liquidez. También, son una referencia para modernizar el marco normativo y fiscal del mercado de arrendamiento”, agrega.
Lomas de Chapultepec II Sección es otra de las colonias más caras para rentar en la CDMX. Aquí, el alquiler medio de una casa es de 118,711 pesos y un departamento es de 40,092 pesos.
Si quieres vivir en Ampliación Granada, el precio medio de alquiler para una casa es de 24,250 pesos. El de un departamento es de 29,974 pesos.
Bosques de las Lomas es la segunda colonia más cara para rentar en esta alcaldía. Si buscas una casa, el costo del alquiler es de 73,292 pesos y el de un departamento es de 48,491 pesos.
En la colonia Cuauhtémoc, las casas en alquiler tienen un precio medio de 80,867 pesos mensuales. Los departamentos, por su parte, tienen un costo de 24,643 pesos al mes.
Nápoles es la segunda colonia más cara para rentar en la alcaldía. Si te gustaría vivir en una casa, el precio medio del alquiler es de 83,417 pesos. Este valor para los departamentos es de 23,046 pesos.
“Esto es un referente de monitoreo para ver cómo evoluciona el precio, rendimiento y negociaciones de arrendamiento. Si existe un interés real por habitar en estas colonias, se puede optar por adquirir una propiedad cuya hipoteca mensual es menor a las rentas”, apunta.
Para lograr esto, González recomienda no destinar más del 40 por ciento de los ingresos al gasto en servicios de vivienda. Esto optimiza la canasta de consumo del hogar y evita el estrés financiero. Asignar una partida anual a este rubro para evitar comisiones o penalizaciones a través del pago pronto.
“Crear una bolsa de emergencia para gastos de mantenimiento, contingencias o errores presupuestarios es altamente recomendable. Es importante clasificar los ingresos y gastos de forma cualitativa para cada rubro. Esto optimiza cada pago logrando un balance precio-calidad”, asegura.