El año pasado presentó retos en varios sectores, como el mercado inmobiliario e hipotecario, a causa de la pandemia por COVID-19. Tanto los precios de venta y renta tuvieron variaciones por este evento. Aquí te decimos cómo fue el cierre de las tasas de interés en 2020.
En el primer semestre del año comenzaron a implementarse políticas públicas que ayudaron al desarrollo y venta de inmuebles. Especialmente, las medidas tomadas por las instituciones financieras, como las prórrogas para pagos y baja de las tasas de interés.
Leonardo González, analista Real Estate de Propiedades.com explica que la pandemia ha significado una contracción generalizada de la actividad económica, la venta de viviendas y un menor ritmo de colocación hipotecaria.
“La banca central ha disminuido los niveles de sus tasas de referencia. Por lo que, aquellas a largo plazo —como tasas hipotecarias— también se han ajustado a la baja. Éstas viven un nivel mínimo histórico, impulsando la adquisición de créditos accesibles”, señala.
El experto indica que esto es parte del plan de reactivación económica, donde el comportamiento de la cartera hipotecaria juega un papel estratégico. El cual ayudará definir nuevas áreas de oportunidad en el mercado de la vivienda.
“Como respuesta a la crisis, tenemos residentes con mayor orientación inmobiliaria que están definiendo su estrategia de portafolio. Esto impulsa una mayor demanda de herramientas hipotecarias”, afirma.
A mediano plazo, el experto espera que haya una mayor correlación de los precios con los avalúos hipotecarios. Por lo que ante menores tasas, se verá un mayor ritmo de absorción por el mercado de oferta disponible.
“Hoy se vive una situación de contracción de inventario. Por lo que en 2021 se podría corregir el problema de oferta, impulsado por el nivel actual de las tasas de interés”, declara.
“Se deben adquirir viviendas que resuelvan el problema residencial de cada usuario. Sin embargo, esta coyuntura abre nuevas oportunidades para incrementar el patrimonio. Es conveniente aprovechar los créditos accesibles, mejores precios y buscar una casa para una fase prolongada de uso intensivo”, sugiere.
Esta situación no solo ayuda al bienestar y calidad de vida de los usuarios en el hogar. También incentiva la activación de la industria inmobiliaria al enfrentar el nuevo paradigma residencial por la pandemia que se vive en el país.
Texto: Haydeé Cortés