Hasta ahora los créditos del Fovissste han sido otorgados en veces el salario mínimo, lo cual representa la desventaja de que cuando hay aumentos salariales, también sube la mensualidad de la hipoteca, por lo cual el acreedor nunca sabe cuánto habrá de pagar por su propiedad. Esta modalidad que ponía en desventaja a las instituciones gubernamentales de financiamiento hipotecario frente a la banca privada está cambiando. El pasado 9 de septiembre de 2014, el Fovissste anunció su producto Nuevo Fovissste en pesos, el cual también se otorgará sin el sorteo tradicional.
Este nuevo crédito hipotecario en moneda nacional, exclusivo para los derechohabientes del Fovissste, se otorgará mediante un cofinanciamiento entre el Fovissste y la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) u otra entidad asignada por el Instituto, y la gran ventaja que representa para los trabajadores del Estado es que no tendrán incrementos en los pagos de su crédito hipotecario, es decir, serán fijos desde el principio hasta la liquidación. Así, para los trabajadores del estado será mucho más fácil adquirir una propiedad y administrar mejor el pago de su crédito.
El monto de los créditos otorgados por el Fovissste será el equivalente a 100% del total acumulado en la Subcuenta de Vivienda del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR). Este monto podrá utilizarse tanto para pagar la propiedad al vendedor como para gastos de escrituración o para amortizar la parte aportada por la institución cofinanciadora, que será la que otorgue el resto del crédito en pesos, es decir, la parte extra que corresponde a las compensaciones permanentes de cada trabajador.
De acuerdo con el vocal ejecutivo, las tasas de interés del Nuevo Fovissste en pesos para el 2014 están incluidas en el costo anual total de 10.25% que estipula el Instituto, el cual incluye también el pago de seguros, aunque posteriormente habrán de definirse mediante un acuerdo entre ambas instituciones financieras.
El pago de los créditos se realizará, como es usual, mediante un descuento quincenal en la nómina del trabajador y los plazos serán de igual manera de entre 5 y 25 años, aunque como se recomienda, lo mejor es que los plazos sean lo menos largos posibles para evitar el pago de más intereses y que se pueda dar un mayor enganche.
Foto: Flickr/Luis Edgardo Argote Bolio