Cuando pensamos en un crédito hipotecario, generalmente los asociamos como un medio para la adquisición de una casa, un terreno o para ampliar o remodelar un inmueble.
Pero te tenemos una noticia: los créditos hipotecarios también pueden servir para tener el dinero para invertir en tu negocio o para pagar la educación de tus hijos.
El crédito hipotecario de liquidez permite a las personas que son dueñas de una propiedad que está libre de gravamen obtener el capital invertido en ella, para destinarlo a diversos fines.
Los créditos de este tipo permiten utilizar el patrimonio para invertir. Sin embargo, siempre hay que tener presente la importancia de adquirir el crédito adecuado, y al dejar como garantía una casa o departamento, también tener en cuenta el destino del crédito.
Contratarlo para invertirlo en un negocio, cuando éste requiere capital y es un buen momento para hacerlo, hará que la rentabilidad del negocio se incremente.
Usar un crédito hipotecario en algo que no agrega valor como pagar un coche o viajes sería arriesgar el patrimonio.
En abril de 2016, sólo el 2.8% del total de los créditos de liquidez otorgados por la banca pertenecían a cartera vencida.
De enero de 2015 hasta este mes, la cartera vencida no ha pasado de 3%, cifra más alta a la que llegó en noviembre de 2015, de acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
“En México el crédito hipotecario bancario es un crédito hipotecario que tiene un Índice de Morosidad muy bajo, es decir, las personas en México estamos acostumbradas a pagar puntualmente nuestros créditos y pagarlos completos y el crédito de liquidez en particular sigue cumpliendo con esa característica”, explica destaca Fernando Soto-Hay, director general de Tu Hipoteca Fácil.
“Porque además cuando tú estás pidiendo el 50% del valor de tu casa, no vas a poner en riesgo tu casa, entonces esos créditos tienden a tener una mucho mejor tasa de cumplimiento”.
Los destinos óptimos para la inversión de ese capital son hacer crecer un negocio o invertir en un negocio que conozcas perfectamente, el pago de deudas más caras, la educación de los hijos o para cubrir gastos médicos mayores, señala Fernando Soto-Hay.
Por el otro lado, las inversiones que se consideras riesgosas y que podrían poner en peligro el patrimonio son: inversiones en negocios que no conoces o no sabes cómo funcionan, para tener un estilo de vida más holgado, para comprar barcos o salir de viaje.
Un crédito hipotecario para adquirir una casa generalmente tiene tasas de 8% al 10%, mientras que un crédito hipotecario de liquidez tiene una tasa alrededor de 12% o 13% anual.
También debes considerar que los intereses de este tipo de créditos generan IVA, a diferencia de los créditos de adquisición o de mejora.
Normalmente, los bancos prestan entre el 50% y el 70% del valor de la propiedad. Lo recomendable es solicitar un crédito por el 50% del inmueble.
“Lo ideal es nunca contratar más del 50% del valor de una propiedad con un crédito de liquidez, porque si te va mal y pierdes tu dinero, al final del día tienes que dar el 50% de remanente que te permite tener una calidad de vida rentable y seguir viviendo”, destaca Fernando Soto-Hay.
Por último, otros requisitos que solicitan los bancos para otorgar créditos de liquidez son que la propiedad esté libre de adeudos y sin ningún problema jurídico, comprobar la antigüedad laboral o en la actividad económica que se desempeñe y un cierto nivel de ingresos.
Además, debes tener en cuenta que hay un costo inicial al contratarlo como avalúos, pagos notariales, comisión por apertura y gastos de investigación.
Texto: Alicia Gutiérrez