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El top¿Qué es un chilango? Nadie sabe con certeza lo que define a un chilango ni el origen ni la connotación real de la palabra, pero se refiere a quienes habitan el DF, así como a aquellos que provienen de otro estado y se mudan a la conglomerada capital.
Se dice chilango despectivamente, aunque también suele ser motivo de orgullo recibir este mote. Ha pasado de ser un apodo a un gentilicio adoptado, no oficial, a falta de una palabra más precisa. ¿Defeño?, ¿citadino?, ¿capitalino? Los que vivimos en esta ciudad somos todo ello y, al mismo tiempo, no somos nada definido.
Algunos han atribuido el origen de la palabra "chilango" a la palabra maya xilaan, que significa desgreñado. También al náhuatl chilan-co, que quiere decir ¿dónde están los colorados?, haciendo alusión a la tez común de quienes habitamos en la ciudad. Otra idéntica que se atribuye a España y quiere decir charco de lluvia, entre muchas otras igual de aleatorias. El origen despectivo de la apreciación de quien vive en la capital es probablemente consecuencia de miles de experiencias negativas acumuladas de visitantes nacionales a la capital.
Según un estudio del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, de José Moreno de Alba, no existe un dato certero sobre la definición de esta palabra, ni en dialectos ni lenguas antiguas. Todos los intentos etimológicos de explicarla son totalmente falsos.
A falta de un gentilicio real que se acople ya sea a la Ciudad de México o al Distrito Federal, quienes habitamos esta conglomerada y caótica ciudad hemos hecho nuestro y redignificado un apodo con toda la mala leche. Ya asumidos como chilangos jugamos con su significado, es decir, con las cosas que nos definen. Por otra parte, la ciudad es también un personaje vivo, aunque esté constituida de asfalto, concreto y acero, y eventualmente algunas áreas verdes. Así, al chilango lo explican más sus características personales, sus tradiciones y costumbres, que esa misteriosa palabra sin relación al nombre del territorio. Aún así, decidimos que hay una "esencia" chilanga. Te compartimos nuestro listado de las 10 cosas que definen a un chilango.
1. Tiene el poder de convertir lo que sea en una torta 
Los tacos al pastor y de canasta son alimentos esencialmente chilangos, pero las tortas de tamal, de chilaquiles o incluso las tortas de taco de canasta son algo que solo puede asimilar la imaginación y el estómago de un chilango.
2. El Zócalo, su punto de reunión 
Este espacio ha mutado con el tiempo y se ha convertido en una plancha de piedra fría dispuesta a adaptarse a lo que sea necesario. Desde conciertos gratuitos, pistas de hielo, canchas de futbol, beisbol, punto de concentración de protestas interminables, de encuentros personales bajo el asta bandera que ondea el símbolo nacional hasta la vendimia tradicional: esquites, tlayudas, refrescos, dulces, artesanías y juguetes. Este es el lugar donde confluye el mayor número de chilangos, aunque también en diferentes momentos y por distintas razones. No hay chilango que no haya ido al zócalo.
3. Su experiencia de viajar en metro 
Las 12 líneas del metro funcionan como arterias vitales imprescindibles atiborradas de gente que recorre los puntos más distantes de esta urbe. Hay que subirse en las horas pico para conocer el sentimiento de la cercanía inevitable, incluso calurosa, con un desconocido. Además, dentro de este transporte se ha desarrollado un sistema de ventas de productos nacionales e importados, muchos de ellos de procedencia ilícita y variada, como dulces, cosméticos, medicamentos, libros, revistas, películas y música que se vende en potentes y ensordecedores equipos de audio portátiles adaptados para guardarse y transportarse ocultos en una mochila.
Aunque ya dejó de existir en el diccionario, la "ch" sigue siendo la letra favorita que propiamente define a un chilango. Chale, chido, chamba, chafa, pachanga, chupe (escúchese la canción Chilanga Banda para más información) son palabras fundamentales, parte de su vocabulario cotidiano. El cantinfleo, ese rodeo infinito para decir las cosas, también suele ser parte del estilo del chilango, aseguran sobre todo los norteños.
A excepción de la madrugada o las vacaciones, los trayectos en el DF son lentos y desesperantes. Eso sí, nada como esos momentos de reflexión inevitable entre bocinas y el calor del asfalto. Por otra parte, en esta ciudad sobran opciones de transporte y, a pesar de ello, la puntualidad es un concepto que ha desaparecido de la mente del chilango común. Además, la innumerable cantidad de vehículos en el DF ha ocasionado efectos secundarios en los conductores. Algunos de ellos son "aventar lámina" (como se le denomina al hecho de meter el vehículo en cualquier metro de asfalto disponible) o interpretar las direccionales (intermitentes) como una señal de "acelera". Incluso hay unos que llenan de botes con cemento la calle, un espacio público, para apartar un lugar para su vehículo, a manera de "estacionamiento privado".
Un chilango puede unirse a alguna marcha que empata con sus ideales o quejarse de quienes se quejan. Es común que el tráfico de la ciudad tenga origen en alguna protesta (aunque a veces sea un festejo), lo que ocurre varias veces a la semana.
Muchos espacios de encuentro social han escrito su propia historia y se han convertido en parte fundamental de la dinámica citadina: la Arena México y los gritos furiosos de su público, Tepito repleto de fayuca y algún atípico negocio en regla, La Lagunilla llena de antigüedades y en ocasiones auténticas joyas esperando a algún oportuno comprador, la música del xilófono o los viejos organillos en sus calles, botargas bailando o esperando inmaculados la fotografía con algún infante.
Decir que se conoce la ciudad siempre es una expresión en sentido figurado y no literal. Las 16 delegaciones se encuentran lejanas y planear un viaje ocasional a alguna de ellas no es por lo general algo que un chilango quiera hacer, solo si es estrictamente necesario. En ocasiones ir a estados cercanos al DF, como Morelos o Puebla, toma el mismo tiempo –o menos– que ir de Gustavo A. Madero o Milpa Alta desde desde alguna delegación del poniente o centro de la ciudad.
Churubusco, La Viga, Consulado, Magdalena y De la Piedad son algunos de los ex ríos sobre los que transitan los chilangos. Muchas de las principales vialidades de la ciudad se construyeron sobre lo que antes eran ríos que hoy corren entubados debajo de las interminables filas de tráfico en la ciudad. La Ciudad de México tiene una estrecha relación con el agua, y el estar construida sobre ríos y lagunas también ha provocado efectos como el hundimiento y e inclinación de muchos edificios y escultura, como el Palacio de Bellas Artes o el Ángel de la Independencia.
10. Fabrica sus propias "ciencias esotéricas"
Finalmente, encontramos que algunos chilangos ponen botellas de plástico con agua para evitar que los perros orinen o defequen en sus jardines. Sin embargo, no encontramos fundamentos de esto en ningún tratado científico.
Aug 13, 2015 12:00:00 AM






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