México es uno de los países que menos impuesto predial recauda entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con tan solo 0.22% de su Producto Interno Bruto (PIB).
Los municipios están dejando de recaudar un monto superior al presupuesto para la educación en el país, si se considera que el promedio de la OCDE es de 1.84% del PIB de los países miembros.
Cada año, México recauda alrededor de 41,500 millones de pesos por concepto de impuesto predial, según la organización.
La recolección de un monto equivalente al 1.84% del PIB sumaría 347,500 millones de pesos. Esta cantidad superaría al presupuesto de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para 2016, que es de casi 303,000 millones de pesos.
El Reino Unido es el país de la OCDE que más recauda por el cobre del impuesto predial, con 4.12% de su PIB. Si los 2,445 municipios mexicanos recolectaran en conjunto una proporción similar, ingresarían casi 778,000 millones de pesos. Es decir, 736,000 millones de pesos extra.
El cobro del impuesto predial en México es de carácter municipal, por lo que la decisión de qué se hace con el presupuesto le corresponde al gobierno local, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda.
Sin embargo, al recaudar tan poco, los municipios dependen en gran medida de las transferencias federales de recursos para poder mantenerse.
Además, ahora que el gobierno federal ha comenzado un esfuerzo por dejar de depender de los ingresos petroleros, es de fundamental importancia tener fuentes alternativas de financiamiento.
“El problema de no cobrar impuesto predial es que no te permite tener gobiernos municipales viables, y sin ellos no hay buenos servicios públicos”, explicó el economista y exnegociador del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), Luis de la Calle, en una plática con Propiedades.com.
El cobro del impuesto predial permite el desarrollo local y el desarrollo de la actividad económica, además de que los municipios se vuelven más viables en funcionamiento, agregó de la Calle.
Los gobiernos municipales, al ser más cercanos a los ciudadanos, frecuentemente se resisten a aumentar o recaudar los ya existentes, dijo Sergio Manuel Arredondo, director general de la Federación Nacional de Municipios de México (FENAMM), en entrevista.
“Si se cobran más impuestos, se genera un descontento en la ciudadanía y más si en la economía se está viviendo una seria crisis”, indicó.
A pesar de esto, Arredondo explicó que los ingresos que obtienen los municipios vía el cobro del impuesto predial son de gran importancia, ya que esos recursos permiten brindar servicios básicos como la distribución de agua potable o el alumbrado público.
Además, los recursos que ingresan por el impuesto predial ayudan a los municipios a cubrir necesidades que con el presupuesto federal asignado no se alcanzan a cubrir, agregó.
Los municipios deben sostenerse económicamente de manera independiente al gobierno federal, según el estudio “Transformando la Política Urbana y el Financiamiento de la Vivienda” de la OCDE. La importancia de que los gobiernos locales cobren la cantidad justa de impuestos prediales recae en la autonomía del uso de recursos, agrega la organización en el documento.
Los municipios pueden utilizar los ingresos que obtienen por el cobre del impuesto predial para evitar endeudarse, mejorar el sistema de transferencias de presupuesto y a programar más eficientemente el presupuesto local.
Con el fin de promover una recaudación del impuesto predial más eficiente, la Cámara de Diputados aprobó en 2013 una modificación a la operación de los registros catastrales (registros públicos inmobiliarios).
Algunos de los municipios que se han beneficiado por la modernización del registro catastral son: Manzanillo, Lerma, y Carmen. Ellos recaudaron en promedio 100 millones de pesos extra en 2014.
De la Calle sugirió tres medidas para mejorar la recaudación del impuesto predial: - Cambiar la constitución para que la recaudación la hagan los municipios y no el Estado; - Etiquetar el uso del predial; - Implementar un esquema que permita usar el impuesto predial para mejorar las condiciones de desigualdad en México.
Texto: Alejandra Marmolejo
Gráficos: Carmen Carro