En 1962 unos memorandos escritos en papel registraron las primeras ideas humanas de lo que terminaría convirtiéndose en internet. J.C.R. Licklider del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) describió una “red galáctica” que conectaría a las computadoras de todo el mundo para extraer información de ellas, lo que marcaría el precedente de la tecnología de comunicación más poderosa del mundo.
Tres años después, utilizando una red telefónica de baja velocidad, un computador en Massachusetts y otro en California fueron finalmente interconectados y de ahí la carrera tecnológica se enfatizó en adecuar la velocidad y calidad de conexión. Posteriormente surgieron las redes inalámbricas, satelitales y de alta velocidad.
Tanta ha sido la importancia del internet en el desarrollo de las actividades humanas en la historia contemporánea que, en 2011, la ONU declaró el acceso a internet como un derecho humano. Un año después el mismo organismo enfatizó la importancia que el derecho a la libre expresión en internet y su defensa tienen para la conservación de las garantías en materia de derechos humanos en todo el mundo. Esto como resultado de la cantidad de información, conocimiento, herramientas y usos que se han creado a través del canal de comunicación más grande concebido en la historia de la humanidad.
Pese a la declaración de la ONU, los intereses de las empresas de renta de servicio de internet se han impuesto, pues 80% de los usuarios de internet en todo el país accede mediante redes privadas de pago. Sin embargo, el 58% de los usuarios cotidianos de internet también suelen conectarse a través de redes públicas gratuitas. Este tipo de servicios proporcionados por el gobierno, instituciones o iniciativas que fomentan el libre acceso a la red de información global, adquiere cada vez mayor relevancia gracias a los aparatos móviles que pueden acceder a internet.
Los usuarios mexicanos comúnmente se conectan desde más de un dispositivo: principalmente computadoras (laptops 68% y PC 54%), teléfonos inteligentes (58%), tabletas (38%) y otro tipo de dispositivos móviles (17%) que adquieren cada vez mayor relevancia para utilizar la red en México.
Cuando la movilidad se convierte en una característica de los puntos de conexión a internet, el uso de las redes públicas con Wi-Fi gratuito adquiere relevancia, pues significa la utilización de uno de los medios de comunicación más importantes en la actualidad a costo cero para muchos mexicanos que no pueden pagar la renta del servicio mensualmente.
En México, la actual reforma de telecomunicaciones promueve, al menos en apariencia, la diversificación de los servicios y señales disponibles para los usuarios de todo el país. En cuanto a televisión y radio, se pretende que surjan más canales. Además, se efectuará el cambio de señal de televisión abierta analógica a digital, entre otras cosas.
En el caso de empresas de servicios telefónicos y de internet, la infraestructura se ampliará y con ello se pretende el crecimiento de la competencia, lo que en teoría producirá un mejoramiento en el servicio proporcionado de paga. En un apartado, la ley menciona que las telecomunicaciones son un servicio público, por lo que el gobierno es responsable de garantizar la cobertura universal, la calidad y la competencia en las telecomunicaciones.
Aunque la cobertura de servicios como el internet gratuito no abarca a todo el territorio nacional aún, ya podemos encontrar puntos de acceso a internet gratuitos cada vez en más lugares, lo que permite el uso de este servicio a cualquier persona con un aparato capaz de establecer acceso mediante una señal de Wi-Fi.
Pese a que en apariencia, la Nueva Ley de Telecomunicaciones en México incentiva cambios importantes que redefinirán el rumbo de herramientas como internet, el estudio “Freedom on the Net 2014” realizado por la organización Freedom House, señala a México como un país en el que la libertad de acceso en internet es parcial.
Aunque el estudio se refiere a lo que puede hacer un usuario una vez se conecta y no necesariamente a la capacidad de conexión y uso de redes de alta velocidad, la percepción general del acceso a internet en México señala la insuficiencia y limitantes que el control de su uso ha generado.
La Ley de Telecomunicaciones también limita los usos que los internautas pueden hacer de internet, pues interfiere con la capacidad de expresar opiniones y emitir información en la red.
En abril de 2015, tras el anuncio de la apertura de nuevas señales Wi-Fi gratuitas en la Alameda Central, el Zócalo capitalino, Parque México y Parque España, Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la Ciudad de México, mencionó que la creación de puntos de acceso a internet gratuitos tiene como finalidad el combate de la brecha digital.
Por brecha digital podemos entender a la distancia producida por la desventaja que la falta de acceso a las nuevas tecnologías generan en ciertos sectores de la población. Los motivos son diversos, como la pobreza, el desempleo, la falta de infraestructura en sus lugares de residencia, el desconocimiento del manejo de las nuevas tecnologías, entre otros.
Aunque el internet no es un derecho en México aún, es posible aprovechar de vez en cuando este servicio gratuito ofrecido por las instituciones públicas. La mayoría de las redes Wi-Fi gratuitas cuenta con una señal abierta y en el caso de encontrarse protegida, tenemos el derecho de pedir la contraseña de acceso al encargado de las redes de la institución o centro.
El siguiente mapa contiene los puntos de acceso a redes Wi-Fi gratuitas en todo México. Si acercas la imagen podrás encontrar las calles en las que el servicio está disponible. Las tonalidades más opacas muestran mayor concentración de puntos de acceso en ciertas zonas de la república.
Te recomendamos buscar tu localidad para que descubras si cerca de tu casa o trabajo existen redes de acceso gratuito haciendo zoom a cualquier punto de tu interés.
Es importante mencionar que muchos de los puntos de acceso gratuitos tienen bloqueadas páginas de descarga de archivos musicales, películas y datos para proteger la distribución equitativa de datos entre sus usuarios.
Además, al ser puntos de acceso públicos, es posible que nuestros dispositivos y cuentas de internet se encuentren expuestos a ataques informáticos. Por este motivo es recomendable tomar en cuenta los siguientes consejos si utilizamos redes públicas Wi-Fi:
Para conocer la verdadera conectividad de cada estado del país, te presentamos la siguiente tabla que contiene un ranking de acuerdo a la cantidad de habitantes de cada estado por cada punto de acceso Wi-Fi gratuito registrado en la base de datos del gobierno de la república.
Para obtener las posiciones, obtuvimos una tasa cruzando la cantidad de puntos de acceso por estado por cada 100 mil habitantes, en cada una de las 32 entidades, de acuerdo al último censo de población. Los resultados fueron los siguientes:
De acuerdo a nuestro estudio, el estado con mayor conectividad a las redes públicas Wi-Fi gratuitas según su tasa son Colima (215.66), Tabasco (180.02), Sonora (173.60), Morelos (159.46) y Oaxaca (104.84).
Los estados con tasas menos favorables fueron Baja California Norte (23.18), seguido por el Distrito Federal (25.34), Tlaxcala (30.17), Jalisco (32.35) y Quintana Roo (32.44).
En cambio, si se considera la cantidad de puntos de acceso sin tomar en cuenta a cantidad de población de cada entidad, el Estado de México sería el lugar del país con más puntos de acceso de internet gratuito (10,430), seguido por los estados de Sonora (4,622), Veracruz (4,329), Tabasco (4,030) y Oaxaca (3,986).
Los estados con menor número de puntos de acceso son Tlaxcala (353), Baja California Sur (386), Quintana Roo (430), Campeche (494) y Aguascalientes (510).
Como lo mencionamos, la posición en el ranking obedece a la tasa obtenida por cada cien mil habitantes, por lo que la cantidad neta de los puntos de acceso no necesariamente determinó la posición de los estados en este estudio.
Texto: Diego Pérez