Una vivienda es una de las adquisiciones más importantes que vas a hacer en tu vida, por lo que debes informarte bien. Antes de dar este paso y pedir un crédito hipotecario o de construcción, conoce tus alternativas.
Dentro de las opciones que tienes para formar un patrimonio está la de adquirir a través de una desarrolladora o la autoconstrucción. A continuación, en Propiedades.com te decimos cuáles son las características de cada una.
Al respecto, el arquitecto Rafael Mouadeb, director general de GALITHA, dijo que con esta modalidad adquieres una garantía. En el caso de la empresa que él dirige, se apegan a las normas de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
Otra ventaja es que puedes conocer el Dictamen de Seguridad Estructural. Este es un documento que avala las condiciones óptimas de una propiedad para ser habitada.
También tienes certeza de que el proceso de construcción intervino un Director Responsable de Obra (DRO) o un Corresponsable de Seguridad Estructural (CSE). Ellos verifican que se cumplan las normas técnicas durante el proceso.
Por el contrario, quien opta por la autoconstrucción —al ocurrir algún desastre natural y su inmueble resulta dañado o en pérdida— no tiene manera de hacer válida una garantía.
Leonardo González, analista Real Estate de Propiedades.com, agrega que, en esta segunda modalidad los trámites y tiempos de espera son costosos y tediosos.
En este sentido, Santiago Collada, director general de Doble Altura, explicó que tan solo en la cuestión del terreno, primero debes buscarlo. Luego, negociar el precio de compraventa. Posteriormente, hacer un análisis legal y técnico de la propiedad. Finalmente, concretar la compra. Este proceso te puede llevar de tres a nueve meses.
Ambos coinciden en que el precio por metro cuadrado es más económico y calculan que puede ser entre 15 o 20 por ciento más barato, comparado con la autoconstrucción.
De acuerdo con los especialistas, puedes hacerlo a través de un crédito bancario, con el apoyo de una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofome) o mediante la preventa.
Leonardo González explica que la preventa te permite apartar un inmueble que está en planeación o construcción. Consiste en firmar un contrato de compraventa y liquidar una vez que te entreguen el inmueble.
“Considero que hoy en día hay proyectos en preventa con extraordinarias características y bondades de producto como son: proyecto arquitectónico, ubicación, amenidades, distribución de interiores y acabados”, dijo Santiago Collada.
“Si a lo anterior le sumamos que las tasas de interés en pesos están en un nivel muy competitivo y que el dólar se ha apreciado; será una buena inversión a mediano plazo”, agregó Collada.
Esta opción te brinda la certeza de que es un proyecto integral ya que contempla aspectos de arquitectura, interiorismo, paisajismo y urbanismo.
“Al comprar a través de un desarrollador estás obteniendo los beneficios de la curva de aprendizaje adquiridos en el tiempo de la disciplina inmobiliaria”, comentó Collada.
Son complejos habitacionales que combinan en un solo espacio seguridad privada, gimnasio, salón de belleza, salón de fiestas, entre otras. Estos lugares te permiten ahorrar tiempo y dinero.
Además, de acuerdo con Leonardo González, incrementan el valor y la plusvalía de tu vivienda.
Texto: Ana María Mendoza